Kailey, la hijita de Elizabeth Gutiérrez y William Levy, es un miniclon de su mamá.

Kailey, la hijita de Elizabeth Gutiérrez y William Levy, es un miniclon de su mamá, y sobran las fotografías para probarlo. Madre e hija son igual de bellas, pero no solo comparten muchos rasgos físicos. También vemos cómo la jovencita, a sus 14 años, se parece cada vez más a su progenitora en muchas otras cosas. La actriz, de 44 años, no puede estar más orgullosa de ella y eso se ve a leguas en las fotografías que comparte en sus redes sociales. Y es que esa relación que tienen es realmente entrañable.

Quienes tienen niñas saben que la relación entre madre e hija suele ser de mucha complicidad. Tener una hija es compartir secretos de belleza, así como las mejores recetas de la familia. Ir de compras juntas o planear una fiesta para consentir a los suyos. El caso de Elizabeth Gutiérrez y Kailey no es la excepción. Lo mismo las vemos en un desfile de modas que disfrutando de un buen partido de béisbol o en unas vacaciones europeas.

Si bien la genética tiene mucho que ver en el parecido que heredamos de nuestros padres, es mucho más lo que nos hace parecernos a ellos. La convivencia, los gestos y todo aquello que aprendemos día tras día a su lado, también es importante. Kailey es un clon de su madre y estas enternecedoras imágenes están para comprobarlo. ¡No te las pierdas!

Son la una para la otra. Con este video, compartido en su cuenta de Instagram, fue como Elizabeth Gutiérrez celebró por todo lo alto la llegada de su única hija mujer a los 14 años de edad, con lo que pudimos ser testigos que cada vez se parecen más y más.

«Te amo mi Kailita.. Feliz cumpleaños mi amor.. Soy muy bendecida de tenerte como hija.. me has enseñado a ser fuerte cuando no sé cómo.. cómo encontrar la felicidad en las cosas más pequeñas.. Estoy muy orgullosa de la joven en la que te estás convirtiendo, fuerte pero suave… hermosa por dentro y por fuera… decidida… y amable… eres simplemente perfecta… lo único que quiero es tu felicidad… ❤️❤️🙏 🏼Dios te bendiga y te guíe siempre!! ¡¡Mamá siempre estará aquí para ti!! @kaileylevy19», se lee en el mensaje que le dedicó con motivo de su cumpleaños.

El parecido siempre ha estado. Elizabeth Gutiérrez recordó varias etapas en la infancia y adolescencia de su hija, motivada por su cumpleaños número 13, y volvió a poner en el tapete imágenes que son la mejor prueba de que Kailey Levy es tan, pero tan idéntica a ella, que no hay como refutarlo. Toda una muñequita con las facciones y el prototipo de la actriz de El fantasma de Elena.

La mirada potente de Elizabeth se multiplicó al cuadrado.
Kailey arrasa en sus redes sociales por su gran belleza y atributos que son el reflejo de tener unos padres tan «hot». Y esa mirada penetrante, que seduce, no es otra que la herencia de Ely Gutiérrez.

Va a ser bien alta como ella. Elizabeth destaca por su gran estatura y su niña va por el mismo camino. Los años no han pasado en vano por Kailey, quien está súper alta. Por lo visto es algo de familia porque su hermano Christopher ya supera a la intérprete en tamaño.

Kylie Alexandra está en esos años difíciles de la adolescencia, pero cuenta con la guía de su madre para llevarla por el mejor sendero posible y, claro está, de su papito William Levy. Madre e hija se miraron guapísimas durante unas vacaciones por España, en el verano de 2022.

«Eres exactamente como te imaginé. feliz cumpleaños mi pequeña niña.. mi niña tonta.. ¡Te amo muchísimo! ¡¡Me haces sonreir!! ¡Espero hacerte tan feliz y orgullosa como me haces a mí! Que todos tus sueños se hagan realidad….y espero estar a tu lado para celebrarte y admirarte!!! Amo mi vida!! @kaileylevy19».

Kailey nos recuerda a Elizabeth en su expresión. A medida que se convierte en una guapa jovencita, la hija de Elizabeth Gutiérrez se va asemejando más a la histrión. En esta toma sonriente deja al descubierto que se trata de la heredera de una de las latinas más hot y cotizadas del espectáculo. Kailita va por el mismo camino de mamá.

¿Se puede ser más idénticas? Los fans de Elizabeth están de acuerdo en que su niña la iguala en belleza. En el futuro no sería de sorprender que la lleguen a confundir con la intérprete de novelas, pues las semejanzas que tiene con ella son muchas. ¿Verdad que esta foto es una de las más tiernas de madre e hijita?

En traje de gala las similitudes se multiplican.La elegancia es una de las virtudes que Elizabeth le ha traspasado a la hermosa Kailita. Con tan solo verlas compartir un look en negro festivo comenzamos a sacar cuentas, concluyendo que la naturaleza les ha jugado a favor para que luzcan casi idénticas.

Un rostro que refleja la misma delicadeza de mamá.Elizabeth debe saber que tiene una réplica en su chiquita, para quien las tomas de close-up son prueba de ello. Basta detenerse a mirar su bella piel, largas pestañas y un rostro de muñeca, para transportarnos a la época más juvenil de la estrella de telenovelas. Realmente son tal para cual.

Adora los accesorios bien llamativos y ya sabemos de dónde le viene.Cuántas veces pasa que las hijas se colocan los sombreros y otros accesorios de la madre, por gusto propio. No sabemos si este modelo sea de Elizabeth, pero sí que nos recuerda a ella en el bello y glamuroso look de su amada Kailey.

Elizabeth le muestra su valor como mujer.Como madre, la actriz tiene la tarea de enseñarle las grandes ventajas de ser mujer a Kailey Alexandra, con mensajes cargados de amor y pensamientos positivos. Escuchar esto cada día es una terapia de autoestima que más adelante la hará sentirse una joven empoderada, ¡con ganas de comerse al mundo!

«¡¡¡Puedes ser lo que quieras ser mi amor!!! No dejes que nadie te diga lo contrario… ¡mami siempre estará ahí para apoyarte, amarte y animarte! Feliz día de la mujer mi hermosa niña!!», escribió Ely el 8 de marzo de 2020.

Está acostumbrada a que la comparen con la actriz.
Como es de suponerse, cada foto de Kailey Levy en redes sociales inspira todo tipo de comparaciones sobre lo mucho que sacó en su físico de William Levy, pero sobre todo de su escultural progenitora, Elizabeth Gutiérrez. Toda una princesita.