Lágrimas por un sueño: cómo Francisca Lachapel transformó la vida de su mamá.

“Precisamente en esta época de navidad siempre veía a mi mamá entusiasmada por recibir algun dinerito para poder de poquito a poquito hacerle arreglos a nuestra casita, arreglos que solo se quedaban en intentos ya que el dinero nunca era suficiente para todo lo que necesitaba la casa.

Me dolía el corazón de escucharla decir que su sueño era vivir en una casa bonita. Desde el primer día que la escuché entre suspiros decir eso, me prometí y le prometí que trabajaría tan duro para un día hacer su sueño realidad.

Hoy, por fin, después de muchos sacrificios, pude hacer la casa que mi mamá tanto anhelaba”, fueron las palabras con las que Francisca Lachapel explicó en sus redes sociales los motivos que la impulsaron a trabajar más fuerte que nunca, desde que se coronó en 2015 como Nuestra Belleza Latina.

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Por ello, decidida a devolverle “un poquito” de todo lo que ella le ha dado en su vida, el pasado 8 de diciembre Francisca Lachapel abordó un vuelo rumbo a República Dominica para finalmente poder ver, con sus propios ojos, cómo iba la remodelación de la que casa donde creció en Azua.

llena de amor, pero con muchas carencias, y que su madre, doña Divina, heredara años atrás de su abuela Francisca Antonia, con el deseo de que a su hija nunca le faltara un techo humilde, pero seguro.

Ver el video al final del artículo.

“Esa casita es muy especial porque se la dejó mi abuela a ella y le dijo: te dejo esta casa para que no me le pase trabajo a nadie. Lo curioso es que mi abuela le dejó la casa y se murió dos meses después”, contó sin poder contener el llanto ante las cámaras de Despierta América. Y añadió: «Dios me ha bendecido mucho y bueno, me dio la oportunidad, con mucho esfuerzo, porque no es nada fácil, y le pude terminar de hacer su casa más bonita».

El viaje lo hizo después de más de un año sin pisar la tierra que la vio nacer, ya que todo el dinero que ganaba lo guardaba para la remodelación.

Francisca pudo ser testigo de cómo, con el fruto de su trabajo, pudo cumplir la promesa que le hizo a su madre al transformar la que fue una casa con una decoración muy humilde, con pisos de cemento, ventanas de madera, techo de aluminio, por el cual se filtraba el agua, y en donde les tocaba bañarse con una cubeta, ya que no contaban con regadera.

“Tantas veces que se lo prometí, tantas veces que le pedí a Dios que me diera oportunidad de trabajo, que me ayudara con dinero, para yo poder poner a vivir a mi madre en un lugar, ¿sabes?, como decente. Ese momento, cuando entro y veo a mi mamá dentro de esa casa que yo algún día prometí que se la iba a hacer, ha sido el momento más importante de mi vida”, recordó al hablar del viaje que aprovechó para comprarle a doña Divina todo lo necesario para que viva cómoda y a su gusto.

Nuestra conductora quiso compartir este momento con toda la gente que la ha visto avanzar paso a paso en su carrera, desde aquel mayo del 2015 en que se coronó como Nuestra Belleza Latina, para mostrar que nunca hay que perder la fe y que los sueños sí se hacen realidad.

Ver aquí el video  del regalo de francisca.